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martes, 24 de enero de 2012

Ha muerto un franquista


Comité Provincial de Málaga

Partido Comunista Obrero Español


Otro franquista más que se muere en la cama sin ser juzgado por sus crímenes. Las miles de víctimas que fueron asesinadas por el régimen fascista, del que tú formaste  parte, no tuvieron esa oportunidad y todavía están desaparecidas en esas cunetas sangrientas llenas de rabia después de medio siglo. Es un claro ejemplo de poder durante la criminal dictadura y después de ella con el visto bueno de todo el arco político representado en el parlamento. Tú fuiste el creador de Alianza Popular con las cenizas del franquismo, hoy conocido como PARTIDO POPULAR (PP). Los militantes de este Partido son los que con orgullo hacen el discurso de tus hazañas, no dudando en repetirlas si tuvieran la más mínima oportunidad para ello.

Hoy, cuando siguen muriendo en el anonimato españoles y españolas que se jugaron todo por defender la democracia y libertad de este país, tú eres el ensalzado por toda una cuadrilla de fascistas  que añoran volver a aquellos tiempos. Te defienden asesinos, hijos de asesinos, residuos sociales y nostálgicos de aquellos tiempos. Y eso nos obliga a recordar quién eres en realidad. Porque por lo mejor que te recordamos en este país es por la represión y asesinatos que cometisteis durante la dictadura franquista. Fueron muchos a los que matasteis como para olvidaros.

Has llegado a la altura de tu adorado Franco. Has sido un fascista  responsable de la muerte de obreros, estudiantes, comunistas, etc.,  jaleador de las torturas y ejecuciones franquistas. Te pusiste al lado de la escoria del siglo XX. No nos alegramos de que te mueras, es más, estamos algo tristes porque lo que nos hubiera gustado hubiera sido verte encarcelado, juzgado y acusado por crímenes contra la humanidad. Por tus crímenes cuando eras ministro de un gobierno presidido por el delincuente Francisco Franco entre los años 1961 y 1969, y también cuando fuiste Ministro de la Gobernación con otro delincuente sin igual, “el carnicerito de Málaga”, como asi era llamado Arias Navarro; siendo ministro de este criminal en 1976, asesinaste  a cinco trabajadores en Vitoria, a JULIAN GRIMAU en 1963 (“ese caballerete”, como se le despreció en rueda de prensa) por cometer el delito de ser Comunista; MATILDE LANDA, encarcelada en la terrible prisión de Palma de Mallorca donde fue asesinada, o las jóvenes llamadas  “LAS 13 ROSAS” y un largo etc. de asesinados, torturados y exiliados, a los que tú le aplicaste lo que tú entendías como Justicia, que no era otra que la Justicia Fascista.
Siempre despreciaste a los demócratas, escupiste una frase famosa siendo Ministro de la Gobernación (hoy del Interior) en 1976: “LA CALLE ES MIA” a fin de atemorizar a los ciudadanos e impedirles que se  expresaran públicamente y así justificar la represión policial. Lástima que no haya vida después de la muerte para que te cobren tanta infamia.
Te mueres pero parte de este país no te olvida. Te recordaremos siempre como el cómplice de asesinos, como franquista, como arrogante. La calle era tuya, pero nuestro es el desprecio, y  hoy, que te querrán vanagloriar los tuyos, nosotros en cambio recordaremos agradecidos  a los que dieron su vida luchando contra el fascismo, a los que quisiste condenar al olvido, a los militantes que tú encarcelaste, golpeaste, espiaste y asesinaste, a las mujeres a las que cortaste el pelo para humillarlas por ser la mujer de un ROJO. A ellos y a ellas son a los que nosotros dedicaremos hoy nuestro recuerdo a los que lucharon por la democracia y la libertad y fueron asesinados por Franco y los esbirros que como tú eran sus ejecutores.  

Estas palabras son para que nadie se engañe. Cuando los mercenarios te ensalcen nosotros dejamos claro nuestro desprecio por todo el daño que hiciste. Y aunque sabemos que el infierno no existe, que el infierno no es otra cosa que lo que tú y los tuyos le hicisteis vivir a vuestras victimas en vida, desearíamos ahora que existiese de verdad y pudieras cumplir allí la condena por los crímenes que no has podido cumplir en vida. Que tu dios te recoja y te pida cuentas por cada inocente que humillaste, por cada demócrata que mancillaste, por cada persona honrada que insultaste y mataste.  

Que la tierra te sea leve. Descanse rabiando un franquista.