Buscar

martes, 24 de julio de 2012

Una pirámide de mármol albergará los restos de fusilados en San Rafael

Boceto de la piramide y del parque

El Ayuntamiento iniciará las obras a final de año pese a que se retrase el proyecto para convertir el cementerio en un parque urbano
Sur.es 24.07.12 - Jesús Hinojosa - Málaga
Una pirámide de mármol blanco de ocho metros de altura albergará en la esquina noroeste del antiguo cementerio de San Rafael los restos de 2.800 fusilados en este lugar tras la Guerra Civil. El proyecto, que fue adelantado por este periódico (ver SUR 28/11/2011), será realizado por el Ayuntamiento con independencia de la actuación para convertir el camposanto en un parque urbano, según explicó ayer el alcalde, Francisco de la Torre, quien firmó un acuerdo con la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Málaga para aportar 80.000 euros de los 220.000 que cuesta la pirámide. El resto procede de subvenciones del Gobierno central (100.000 euros) y de la Junta de Andalucía (40.000 euros).
 
Según indicó De la Torre, las obras podrían iniciarse a final de año para concluir en unos ocho o nueve meses. Para poder acceder al monumento funerario se habilitará un camino provisional desde la entrada principal del cementerio. El coste de la actuación para convertirlo en parque, unos seis millones de euros, está siendo revisado a la baja por la Gerencia de Urbanismo. El alcalde dijo que su intención es que pueda ser financiado con fondos europeos que maneja la Consejería de Fomento.
 
Una década de trámites
 
Los restos de fusilados, custodiados actualmente en dependencias de Parcemasa, se colocarán en el interior de la pirámide. «Los familiares podrán al menos visitarlos y llevarles flores», destacó José Dorado, presidente de la asociación, quien mostró su «satisfacción» por poder llevar a cabo este proyecto tras una década de trámites y trabajos para desenterrar los restos que se encontraban en nueve fosas comunes.
 
Desde la asociación explicaron que, aunque hay 400 familiares que se han hecho las pruebas de ADN, aún no se ha llevado a cabo la identificación de los restos, ya que para ello también habría que realizar las pruebas a todos los encontrados y cruzar los resultados, una labor con unos costes que son complicados de asumir actualmente. «Al menos habrá un lugar en el que podrán reposar todos juntos», resaltó Francisco Espinosa, anterior presidente.
 
En el exterior de la pirámide, que se ubicará en una plaza circular de 25 metros de diámetro, figurarán escritos los nombres de las más de 4.700 personas cuyo fusilamiento en San Rafael ha podido ser documentado desde febrero de 1937 a 1957, según explicó a SUR Sebastián Fernández, profesor de la Universidad de Málaga y coordinador de las exhumaciones. Estas han podido llevarse a cabo gracias a una inversión de casi 800.000 euros que se ha financiado con diversas subvenciones.