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martes, 3 de septiembre de 2013

Memoria/Pinsapo


Francisco Pimentel -Asociación Memoria Histórica de Ronda 31/8/13
Estos últimos días, desde el Lunes hasta ayer Viernes, se han repuesto los materiales de la apertura de las catas. Todo ha quedado como estaba. Se han cerrado las ventanas por las que hemos hecho las comprobaciones que nos exige la ley de memoria histórica y por las que hemos visto un poco del temor, el horror y el terror que sufrieron nuestros antepasados por defender la república.

Pero nos ha costado y nos sigue costando un gran esfuerzo abandonar las fosas, el cementerio, a nuestra gente que asesinada, tirada, amontonada lleva 76 años esperando verdad, justicia y reparación.

Ya no es lo mismo. Nuestro corazón sufre. Siempre a sufrido por esta causa. Siempre nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestros actos han estado dominados por esta tragedia. Aunque no lo supiéramos. Todos víctimas. Toda una sociedad víctima de unos pocos desalmados. Aunque nos cueste reconocerlo. Aunque no queramos reconocerlo.

Cuanto esfuerzo perdido. Cuanta inteligencia desperdiciada. Cuanta valía anulada. Cuanta vida marchitada. Es lo que se piensa mientras terminamos de pintar la losa. El fondo blanco y la cruz negra. Como siempre han estado, pero mejor, porque están brillantes, como recobrando un nuevo álito de esperanza, al ver que por fin empieza una nueva etapa en que no existen para encubrir sino para cubrir.

Como la tierra roja envolviendo suavemente sus cuerpos, como el pinsapo alargando sus raices hasta acariciarles, como Raúl, Antonio, Cristóbal y yo mismo buscándoles para decirles que ya estamos aquí. Que hemos tardado pero que la dictadura y sus secuelas ya están siendo superadas. Que su valentía, su resistencia y su sacrificio no fueron en vano. Que también ahora nos están ayudando a restañar y curar nuestras heridas.

Verdad, justicia y reparación se han consagrado en el mundo entero para las víctimas de la iniquidad y debemos cumplir con nuestro deber de ciudadanos libres, sabiendo que también para nosotros es un bálsamo revitalizador de la democracia, la justicia y la libertad.

La asociación se ha incrementado de nuevos socios. Se ha hecho la Memoria Preliminar. Se ha comunicado al Juzgado. Y se ha informado a la sociedad. La Junta Directiva y el equipo de trabajo nos comprometimos con nuestro Ayuntamiento y la Dirección General de la Memoria Democrática para hacer una labor impecable y lo hemos conseguido.

A pesar de las dificultades que han sido muchas pero también han sido innumerables las ayudas recibidas de todos los rondeños y de demócratas y republicanos de otros lugares que han seguido con atención el desarrollo de nuestras prospecciones.

Como no puede ser de otro modo tenemos ciertas costumbres arraigadas en nuestra educación que nos impelen para actuar copiando lo repetido. Mi abuela, toda vestida de negro desde los 40 años, como todas las mujeres que sobrevivieron a la tragedia, analfabeta de no saber ni firmar, como todas las mujeres de aquella época, tenía una mente brillante, como todas nuestras mujeres, y me repetía : “nada de vuelta de la tortilla, nosotros no podemos hacer las cosas como ellos, porque si no, nos convertimos en ellos y entonces nada habrá valido la pena”.

Quizás sea ese uno de los males que nos aqueja ahora mismo y la desesperanza que nos agobia. Mientras tanto para que el patio número 4 y nuestras fosas comunes queden en perfectas condiciones ya solo queda recortar los setos.

Francisco Pimentel
Asociación Memoria Histórica de Ronda