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viernes, 29 de noviembre de 2013

Centenario del nacimiento de Cristóbal Cabrillana Benitez


Estefanía Martínez Cabrillana 
Cuevas Bajas 9 de nov. de 2013

“El pajarillo que cantaba en la rama…”

Hubo un tiempo

Hubo un tiempo en que los pajarillos cantaban sin miedo, libres del mal.
Hubo un tiempo en que los hombres también cantaban, libres del mal.
Hubo un tiempo en que tu, Cristóbal, mientras arreglabas un tejado y entonabas alegre una canción, “la Cesárea” te escuchaba, y orgullosa presumía de haberte parido tal cual.
Hubo un tiempo…

Nubes negras llenaron el horizonte. …
Llegó la oscuridad y con ella… la locura. Despertó el mal!
Los pájaros enmudecieron…y echaron a volar!
Una epidemia de ira y odio se extendió. No respetó puertas ni ventanas …ni las mentes más cerradas. Infectó hasta al hombre más cabal!
Estalló la tormenta … y la gente se escondió, huyó, murió.
Muchos tuvieron que marchar.
Junto a tu hermano, aquel negro mes de agosto, de tu tierra lograste escapar.
Largos días oscuros, llenos de tinieblas, abrazaron el olivar. ( silencio )
Pasó un tiempo y poco a poco llegó algo de claridad.
Tímidamente volvieron los pájaros…pero callaban en las ramas, temerosos de la nueva realidad.
El tiempo, engañosamente tranquilo, también te animó a regresar: con las manos limpias…inocente de todo mal.
De pronto las nubes se cerraron. De nuevo volvió la oscuridad. Las zarpas del odio te apresaron: caíste en una trampa mortal!
Pájaro cantor… te encerraron en una jaula, te quitaron tu libertad!
Hombre inocente,…mal te juzgaron, te quitaron tu dignidad!
Leyeron la terrible sentencia, que aún con orgullo, te negaste a firmar.
Hubo un día, en que para ti, no hubo amanecer….con el primer rayo de sol, en lugar de trinos, se oyeron tus gritos, pidiendo: justicia, justicia, justicia, justicia… y libertad!
Fuiste silenciado por las balas que, sin piedad, te sumieron en la eterna oscuridad.
Mataron al pajarillo. Talaron el árbol, para que en sus ramas, nunca, nadie osara cantar.
Ilusos!!! Ofuscados en la locura no pensaron que cortando un olivo, no desaparece un olivar. ( silencio )
Hubo un largo tiempo de silencio….en que todo se pareció olvidar.
Pajarillo que cantaba en la rama…escucha: el mal no dura una eternidad!
De la raíz lentamente nuevos brotes han crecido, y hoy en sus ramas otros pajarillos una bella tonada vuelven a cantar:
“ Hubo un tiempo en que tres hermanos, se tuvieron que separar:
Juan Manuel, el mayor, escapando del odio murió en Argentina, en esas tierras tan lejanas, al otro lado del mar.
Cesáreo, el mediano, cuidando de la familia, huyendo de la miseria, tuvo que emigrar y en Catalunya nuevas raíces fue a plantar.
Cristóbal, el pequeño, el jilguero … lo mataron, no volvió a cantar.
Los Cesáreos nunca se volvieron a encontrar.
Hubo un tiempo....hace tanto tiempo!!! ( silencio )
Pero aquí estamos, las nuevas ramas, mecidas por vientos de paz, para acogerte de nuevo…y que en ellas puedas, sin reparo, volver a saltar y cantar.
Pajarillo Cristóbal, deja la oscuridad! A partir de hoy la luz del sol tus plumas va a acariciar .
Esta placa con tu nombre, es para que nadie te olvide… para que todo el que pase, aunque no oiga tu canto, sepa que un día formaste parte de la humanidad!
Y, que al árbol Cabrillana no lograron doblegar!