Buscar

jueves, 25 de junio de 2015

Marbella limpiará sus calles de símbolos franquistas y vinculados a la corrupción

­
 
El alcalde de la ciudad, José Bernal, encargará un estudio a la Universidad de Málaga
 
19.06.2015
Marbella va a limpiar sus calles y rincones de los símbolos y nombres propios que estén relacionados con el fascismo y la corrupción. El callejero municipal será el primero en experimentar esta iniciativa en pro de la Memoria Histórica.
 
El alcalde de la ciudad, José Bernal, historiador de formación, quiere impulsar esta actuación desde el Consistorio para lo que encargará a la Universidad de Málaga un estudio para que revise los nombres de las vías del municipio e identifique aquellas con nombres de «dictadores o de personas que hayan atentando contra la ciudadanía en cualquier ámbito moral, ético o físico», apunta el regidor.
 
Basta un simple paseo por el casco urbano de Marbella para encontrar varios ejemplos. Uno de ellos es el de la calle Miguel Cano, vía céntrica de la localidad cuya nomenclatura es más que probable que acabe cambiándose.
 
«Miguel Cano fue un aviador requeté que bombardeó determinadas ciudades de España. Nació en Marbella, pero sus padres no eran de aquí», explica Bernal, buen conocedor de la historia marbellí.
 
Asimismo, los nombres que sí se respetarán serán los de los alcaldes que ejercieron su función bajo la dictadura franquista.
 
«Paco Cantos fue un regidor franquista que presta su nombre a un polideportivo de Marbella debido al bienhacer que realizó al municipio durante su gestión», apunta el munícipe.
 
La iniciativa se enmarca dentro de una ley de Memoria Histórica, que impulsará directamente desde Alcaldía. También se retirará una vidriera con el escudo franquista que está ubicada en la segunda planta del Ayuntamiento.
 
«La cristalera desaparecerá, pero se conservará como patrimonio artístico, pues es una obra del pintor y escultor valenciano Vicente de Espona, que residió en Marbella desde 1971 hasta su fallecimiento, en 1995», añade Bernal.
 
La vidriera con el águila franquista ha sido motivo de polémica en varias ocasiones. Sin ir más lejos, en la última fotografía de la anterior corporación municipal los ediles tuvieron que bajar una planta para que en la instantánea no saliera de fondo el símbolo franquista.