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jueves, 20 de enero de 2011

"Me dijeron que mi bebé estaba enterrado en el jardín"


Aparecen dos nuevos casos de supuestos robos de bebés en el Hospital Civil de Málaga durante el franquismo · Dolores González presentó ayer una denuncia en la Fiscalía

Ángel Recio - Málaga 20/1/11 Málaga Hoy
"Me dijeron que mi bebé había muerto, que estaba desfigurado y que no podía ver el cuerpo porque lo habían enterrado en el jardín del hospital junto con otros fetos. Yo no podía parar de llorar". Dolores González ha conseguido decir estas palabras sin derramar ninguna lágrima gracias a que el paso del tiempo ha diluido la pena, pero no olvida y quiere saber qué paso exactamente, pese a quien pese.

Dolores solo estaba acompañada por la familia de su marido, ya que éste trabajaba en Melilla y su propia familia vivía en el norte. Su suegro reclamó por la tarde el cadáver del bebé para enterrarlo junto a otros familiares "pero no se lo quisieron dar, solo le enseñaron una caja y le dijeron que ellos se encargaban". Regresó a su casa rota de dolor e intentó seguir adelante aunque "siempre tuve la sensación de que mi hijo estaba vivo y de que me lo habían quitado".

Dolores denunció ayer en la Fiscalía de Málaga el supuesto robo de su bebé en 1957, sumando así un nuevo caso a una historia que está aflorando con duros recuerdos tanto en esta provincia como en otras andaluzas. Esta mujer se quedó embarazada con 18 años de su primer hijo y se puso de parto a las 8:00 del 29 de julio de 1957. Acudió al Hospital Civil y, según explica, "el niño, al que pensaba llamar Luis Manuel, nació a las 10:00 y pesaba 4,5 kilos". Dolores apenas pudo verlo porque "nada más dar a luz se lo llevaron corriendo de la habitación, aunque yo lo escuché llorar de lejos". Diez minutos después entró la matrona en la habitación. "Yo pensaba que venía a darme al niño y me dijo que había muerto", relataba ayer a este periódico.

Pasaron las décadas y, a raíz de varias denuncias aparecidas en los últimos meses en Andalucía con casos similares, decidió investigar. Fue al archivo de la Diputación y se llevó una gran sorpresa. Había un texto, un supuesto certificado de defunción, en el que se asegura que "a las 10 horas del día 29 de julio del corriente año ha dado a luz un feto varón de seis meses de gestación, muerto a consecuencia de asfixia intrauterina". Dolores subraya rotundamente que ese certificado es falso por varios motivos. El primero es que ella tuvo el niño a los nueve meses y no a los seis; el segundo es que no está firmado por ningún doctor; y el tercero "es que aparece el nombre de una matrona, F. F. S., que en el Colegio de Médicos me han dicho que nunca ha existido". Por otra parte, no hay registro alguno sobre el enterramiento del bebé ni del ingreso de Dolores en el hospital.

El caso de Rosalía Gómez es parecido, aunque ella aún no lo ha denunciado a la Fiscalía porque está recopilando la documentación necesaria. Rosalía afirma a este diario que fue violada con 13 años y se quedó embarazada. Cuando empezaron las contracciones fue trasladada al Hospital Civil por una vecina y una prima de su padre. Era el 27 de junio de 1971* y prácticamente se repite la historia de Dolores. Tuvo una niña a las 16:00, pero nunca pudo verla. "Una monja me decía todos los días que me la iban a traer pero nunca lo hacían. También me preguntaba qué nombre le iba a poner. Lo recuerdo perfectamente. Yo le dije que Encarnación y ella me dijo que era muy feo, por lo que pensé en ponerle Ana María hasta que un día vino y me dijo que el bebé estaba muerto". A Rosalía también le impidieron ver el cadáver y le dijeron que la niña estaba enterrada en el jardín. "Mi madre solo me dijo que había pagado la caja, pero que no vio nada". *(Corrección de fecha efectuada a partir del dato aportado por Rosalia en la prensa)MJBarreiroLG

Rosalía ha presentido siempre que su bebé seguía vivo y "me acuerdo de ella de día y de noche, me pregunto quién la habría dado, por qué y cómo estará". A finales de los 70, angustiada por esa duda, decidió ir al Hospital Civil a exponer su caso. La atendieron con desdén y le dijeron que volviera un mes y medio después. Así lo hizo y, junto a un empleado del hospital y un familiar, bajaron a los archivos. "Empezamos a buscar en el registro de los niños muertos y no aparecía por ningún sitio y la sorpresa fue que apareció en los libros de los niños vivos", recuerda Rosalía, quien destaca que, en ese momento, "el empleado del hospital me aconsejó que me olvidara de mi bebé y me centrara en mi marido y en mis otros tres hijos porque mi niña estaría con gente rica e importante".

El mazazo fue enorme pero aún era mayor la impotencia. Han tenido que pasar tres décadas para que hayan empezado a salir más casos y que la sociedad quiera saber realmente qué ocurrió con esos bebés en el franquismo. La Fiscalía de Málaga y la Policía están trabajando en ello aunque el tiempo transcurrido dificulta la tarea.


Otro caso investigado en el año 2010:

Fiscalía de Málaga investiga posible robo de un bebé en 1970