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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Las obras del panteón de San Rafael en memoria de los fusilados se acabará en octubre


Conchi García 13-09-2013
La construcción del monumento en memoria a las víctimas de la Guerra Civil en el cementerio de San Rafael de la capital concluirán en el mes de octubre, según la asociación de la Memoria Histórica de Málaga. En este panteón, con forma de pirámide, quedarán grabados los nombres de los más de 4.400 fusilados que hay documentados, y se dará sepultura a los restos de los 2.800 personas que fueron exhumados de las fosas comunes.
    Casi un año después de que comenzaron las obras para levantar un monolito en memoria de las víctimas de la Guerra Civil en el antiguo cementerio de San Rafael, los trabajos están a punto de concluir, según la Asociación de la Memoria Histórica, y podrá ser inaugurado en el mes de octubre. Ya está construida la pirámide de ocho metros de altura y 140 metros cuadrados de superficie, y la cripta. Queda por poner la piedra de mármol que revestirá el monumento y donde se grabarán los nombres de las 4.411 personas que, según los documentos, fueron fusiladas allí.

    La actuación cuenta con un presupuesto cercano a los 182.000 euros aportados por el Ayuntamiento, el Gobierno central y la Junta de Andalucía. Más allá de esto, la Asociación de la Memoria Histórica quiere también que se conserve el muro y las fosas comunes del cementerio como símbolo del recuerdo de los malagueños de ambos bandos fusilados durante el conflicto.

    El panteón, que tiene unos tres metros de profundidad, albergará los restos de los 2.840 fusilados que fueron recuperados de las fosas comunes y que actualmente se encuentran custodiados en Parcemasa. Así, una vez que acabe la construcción, se procederá al traslado de los cuerpos, que previamente los arqueólogos habrán documentado cada uno en su féretro, y se celebrará un entierro que contará con la presencia de todas las instituciones y personas que han colaborado en la exhumación de las fosas.

    El objetivo es que si en un futuro las pruebas de ADN permiten identificar a las víctimas, los familiares puedan recuperar los restos.

    La Universidad de Málaga acabó hace unos dos meses la extracción de muestras de los restos, con la intención de cotejarlas con las pruebas de ADN que se habían realizado a los familiares vivos de las víctimas, y poder así identificar los cuerpos. Este proceso se encuentra ahora paralizado, a la espera de conseguir financiación. Las familias sin embargo, no pierden la esperanza.

    La de San Rafael está considerada como la mayor fosa común de Europa. Las investigaciones documentales han certificado que en ellas había más de 4.400 fusilados, de los que 2.800 se han recuperado en las labores de exhumación desarrolladas en los últimos años. Después de la inauguración de este monumento, el objetivo del Ayuntamiento es recuperar el resto de los casi 74.000 metros cuadrados del antiguo camposanto como zona verde.

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