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sábado, 15 de febrero de 2014

Memoria/Joaquín

 
Francisco Pimentel - La Voz de Ronda 15/2/14
En Marzo del año pasado hablé del libro de mi amigo Joaquín Barceló “La fuerza de la memoria” donde cuenta su vida desde un punto de vista tan general que es la vida de las generaciones que vivieron la agresión y dictadura del fascismo.

La vida de Joaquín es la un clandestino que aprovecha su trabajo de viajante de comercio para enlazar la lucha por la libertad por toda España. Como toda la gente buena de Iberia, Joaquín lo cuenta sencillamente y sin darle importancia empìeza diciendo “yo no soy escritor ni docto en nada, soy aprendiz de la vida y de la historia que por nacimiento me tocó vivir”. El libro se publicó en 2003. Joaquín había nacido en 1932. Por lo que tenía 71 años entonces. Ahora tiene 82 y muchos problemas de salud. Hablo con él de vez en cuando y sigue luchando.

Un día de estos pasados me ha enviado este correo: “Quiero aportar algo sobre la conmemoración de la huida, éxodo, de los residentes en Málaga, en donde en realidad habían de muchos pueblos de Andalucía, como testimonian libros sobre el tema, como el de José Hormigo González, que se fueron refugiando en Málaga en su huida de no caer en manos de los fascistas. Pero yo deseo aportar lo que me contaba mi padre, Joaquín Barceló Revert, capitán del Ejército de la II República, miembro de la XX Brigada Mixta.

Mi padre que se encontraba en Extremadura y conoció a los testigos del asesinato de los prisioneros republicanos, incluidos los que se encontraban heridos en los hospitales, incluidas monjas y enfermeras que les atendían. (Ya lo dijo el General Yagüe: ¿qué cree usted que voy hacer con 4.000 prisioneros rojos, pues fusilarlos a todos).

Me decía que le ordenaron trasladarse con una unidad a Málaga para reforzar la evacuación de la población civil que salía hacía Almería. Y fue testigo de los bombardeos, desde barcos, pues la carretera se encontraba al borde del mar, ametrallamiento desde pociones lindantes a la carretera, que disparaban contra la población civil para no dejarlos pasar.

Me contaba: Organicé la unidad e hicimos frente a las tropas fascistas para despejar el paso de las mujeres, ancianos y niños. Fue horroroso. Vi muertos a cientos, que por momentos me quedaba paralizado de tanta rabia, espanto y dolor. Lloré, y es una imagen, que mientras viva no se me irá de la cabeza. Organicé la requisa de camiones, carros, mulos, bicicletas y todo lo que pudiese servir de ayuda para transportar personas mayores, niños, enseres, mientras la unidad repelía a los fascistas que disparaban desde las casas que colindaban con la carretera. Porque el objetivo de los franquistas era no dejar pasar a la población”. Un afectuoso saludo Joaquín Barceló.

La memoria de nuestros antepasados, nunca olvidados por el pueblo pero oficialmente inexistentes durante 40 años, resurge cada día con más fuerza. Han sido 40 años de atraso, de retraso, de retroceso. Estamos recuperando la memoria democrática a grandes pasos. Las costumbres autoritarias van dando paso a las costumbres tolerantes. La ideas de la barbarie fascista se van borrando y florecen las ideas de la verdad, la justicia y la reparación. Es la fuerza de la memoria de nuestro pueblo.

Por suerte y por el cambio de los tiempos ahora tenemos la ONU de parte de los pueblos de España y el plazo de un año dado al gobierno para dejar sin efecto la ley de amnistía e investigar las desapariciones forzadas cometidas durante el franquismo ya empezó el día 15 del pasado mes de Noviembre. Hoy quedan 273 días.

Francisco Pimentel
Asociación Memoria Histórica de Ronda
asociacionmemoriahistoricaronda@yahoo.es